Disciplina

¿Cómo ser más disciplinado? 5 trucos para tener más disciplina

Introducción

¿Cómo no hablar de disciplina si la página justamente se llama “Disciplinate”?

Esta virtud es uno de los pilares que conforman el acrónimo CEDA, que defiende las virtudes del Coraje, Empatía, Disciplina y Aceptación como 4 fundamentos que te harán vivir una vida plena en su máxima expresión.

En este caso, la disciplina es el recurso que te ayuda a mantener en pie toda la estructura de vida que has implementado. Pensémoslo de la siguiente manera:

Las virtudes C-E-A te ayudan a construir la casa de tus sueños y la disciplina es la que te ayuda a mantenerla limpia, en orden y en buenas condiciones.

Por eso, quiero que comencemos por describir esencialmente qué es.

¿Qué es la disciplina?

La disciplina es la constancia del esfuerzo, no la constancia de resultado. Esto es, poner tus energías día tras día, en el mismo lugar sin preocuparte demasiado por tu desempeño o por mejorar.

La disciplina es esencialmente un acto de amor. Es sacrificar placeres inmediatos e invitaciones de la vida y amigos que se disfrazan de placeres tentadores, pero que, te alejan del camino que te lleva a tu propósito.
DisciplinaDando ejemplo: es rechazar una fiesta, para despertar temprano al día siguiente para estudiar. Es ir a la fiesta de cumpleaños de tu mejor amiga y solo tomar agua para no arruinar tu compromiso de no beber alcohol.

Es “actuar contigo mismo como si fueses alguien de quién eres responsable” (Jordan Peterson), y al final de cuentas, ¿no es así?

Eres responsable de ti, más que de cualquier otra cosa y eso implica a veces hacer lo correcto al sacrificar o negarte ciertas cosas.

Disciplina es constancia, regularidad, que acaba generando confianza.  Confiamos en aquello que es estable y predecible. Y ¿Cuál es una de las partes esenciales del amor? Exacto, la confianza. Por eso, la disciplina es (o forma parte) de amor.

¿Por qué es tan difícil ser disciplinado?

Muy bien, ya sabes lo que es disciplina, pero también sabes que eso no es suficiente para ser disciplinado. A fin de cuentas, lo has intentado y no lo logras con facilidad, pero, mantén la calma. Hay varias buenas razones de porque no tienes disciplina:

#1 Disciplina por categorías:

es imposible ser disciplinado en todo, punto final. Si te fijas bien, hay cosas para las cuales eres muy puntual y “responsable” por ejemplo, cepillarte los dientes, la hora de almorzar, ir todos los días al trabajo…ya para otras, eres un desastre: hacer ejercicios, sacar la basura, pagar las cuentas a tiempo.

#2 Motivación:

es posible que aquello en lo cual quieres disciplinarte, no está bien conectado a tus intereses. Ejemplo: Decirte a ti misma que quieres estudiar inglés para mejorar tu currículo puede que no te motive tanto como estudiar inglés para pasar 6 meses en Estados Unidos.

#3 Zona de confort:

“Es duro salir de la cama a correr a las 5 de la madrugada cuando has estado durmiendo en pijamas de seda” – Marvin Hagler.

A veces, la zona de confort es demasiado placentera, a veces, realmente te sientes satisfecho, con lo que vives y con lo que tienes. Esto hace muy complicado salir de tu comodidad a exponerte a situaciones que acaban generándote tedio, angustia y dificultad.

El otro lado de la moneda es, que no estás tan cómodo donde te encuentras, pero, temes que lo que hay fuera de la zona de confort sea peor. En este caso, te hace falta entender porque el coraje juega un papel fundamental en tu autoestima. (clica el enlace para leer al respecto)

Disciplina y salud mental

Finalmente, quiero compartir un último concepto contigo, antes de que leas mis recomendaciones para ser más disciplinada.

¿Te has dado cuenta, como la mayoría de personas que padecen mentalmente tienen su vida desorganizada?

Descuidan su salud física, la higiene corporal, su casa no está en las mejores condiciones…en definitiva, les falta organización. (Ojo, personas organizadas también padecen dificultades emocionales, pero, te prometo que sus problemas serian mucho mayores si viviera de forma sin orden)

Lo que te intento contar es que disciplina es parte de la salud mental. Existe un término usado en las terapias contextuales llamado Maestría que deriva de vivir una vida organizada y disciplinada. Maestría es la sensación de orgullo y satisfacción de hacer aquellas cosas que nos hacen sentir como un ser humano responsable, adulto y loable.

Cada persona siente maestría a través de actividades o experiencias diferentes, pero los siguientes ejemplos acostumbran a generar una sensación de maestría en la mayoría de las personas:

Cuidar de tus abuelos enfermos, asumir decir la verdad, ahorrar dinero, cumplir una promesa, ver tu casa limpia, finalizar un proyecto, hacer tu cama (date cuenta que existe un pequeño grado de satisfacción cuando la arreglas) …

Mantener una actitud de responsabilidad que sea constante y confiable es la esencia de la disciplina. Por eso, en cuanto más ejercitado el músculo de la disciplina, más proteges tu salud mental.

5 Trucos para tener más disciplina

Sin más preámbulo y esperando que todo lo anterior haya hecho sentido para que conectes adecuadamente con estas prácticas, mis recomendaciones para ser más disciplinado son:

#1 Elimina las distracciones

Antes de implementar una nueva rutina a tu vida, necesitas eliminar aquellos elementos que pueden boicotear tus esfuerzos. Celular, redes sociales, videojuegos, tv, ciertas amistades… tienes que reducir todo lo que supone una distracción que te impide ser disciplinado.

Ponlo de la siguiente manera, debes crear un ambiente tan “aburrido” que dedicarte a lo que realmente importa comience a lucirte como una buena idea.

#2 Metas claras:

Necesitas ser lo más específico y descriptivo sobre tu meta o sino corres el riesgo de ser apenas una ilusión.

¿Tu meta es ser rico? ¿Cuántos activos y dinero te hacen alcanzar la meta?

¿Quieres ir a Europa? ¿Cuáles países específicamente quieres visitar?

¿Ser tu mejor versión? ¿Cuáles son las características de esta persona?

Tener una visión clara de lo que quieres, te permite organizar esfuerzos coherentes y cuantificables para comenzar a trabajar con disciplina en ello. Además, mientras más defines tu meta, más te das cuenta si es la motivación correcta.

#3 Transforma tus objetivos en tareas:

Necesitas construir en el presente el futuro que deseas. Establece cuales pasos y tareas son aquellas que si cumplidas te aproximan a tu meta final. En cuanto más detallado sean tus pasos y tareas, mejor.

Con un paso a paso bien definido, podrás ir analizando tu progreso y que tan cerca te encuentras de lograr el objetivo deseado.

#4 Horarios y duración de las tareas:

Tienes que decir cuando, donde y plazo final para cada paso y tarea que te has propuesto. Esto te permite organizar una rutina y horarios de trabajo. Recuerda, la disciplina se parece más a un maratón que a una carrera de 100mts. De nada sirve trabajar 12 horas el primer día y solo conseguir trabajar 3 el día siguiente.

Lo primero es que, en 12 horas de trabajo, probablemente solo serán de calidad las primeras 6 y lo segundo es que al día siguiente trabajarás poco, desperdiciado, así, un día completo y en el proceso habrás agotado tus reservas emocionales para continuar en ruta a la disciplina.

#5 Deja tu espacio listo para trabajar:

hablando de reservas, ¿sabías qué tenemos apenas un tanque de energía mental para lidiar con todo nuestro día?

Por eso, el horario de trabajar es para literalmente trabajar, con eficacia. Deja organizada previamente tu mesa o utensilios necesarios para no perder energías y motivación cuando llegue la hora que programaste para dedicarte a tu proyecto.

Acostúmbrate a cada vez que termines de trabajar, dejar todo organizado y dispuesto para el día siguiente. Otra ventaja que tiene esto, es que, dejando todo listo para el día siguiente, haces un pequeño contrato emocional: el de continuar de donde paraste.

#Bonus:

Ya sé que ser disciplinado es una batalla constante (pero te prometo que se hace más fácil si eres consistente). Por eso, el mejor consejo para una persona iniciante en el mundo de la disciplina es el siguiente:

Aunque no quieras, trabaja todos los días al horario que designaste y bajo las condiciones que designaste por al menos 2 minutos. Este truco tiene 2 propósitos:

El primero es el de acostumbrarte a respetar el ritual de la disciplina.

A la disciplina no le interesa cuan eficaz y productivo has sido, a la disciplina solo le interesa que dediques continuamente tu esfuerzo a lo que te propusiste. Por ello, acude a tu compromiso, aunque sean apenas 2 minutos.

El segundo propósito es activar el fenómeno psicológico llamado efecto Ovsiankina. (Si quieres saber de qué trata clica el enlace).

Desafío de disciplina

Estoy invertido en la idea de ayudarte a tener más disciplina, por eso, te desafío a que cumplas los 4 objetivos de la siguiente imagen por una semana. Así experimentas de primera mano como tu vida se ve transformada por la disciplina.


¿Qué tal, aprendiste alguna cosa útil? Tengamos una conversación en los comentarios, allí responderé tus dudas.

No dejes de leer una publicación que puede ser buen complemento de esta:  ¿Cómo ser productivo? 5 hábitos para trabajar y estudiar mejor.

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