Inteligencia emocional

Inteligencia emocional y coeficiente intelectual

La inteligencia puede ser separada entre inteligencia emocional y coeficiente intelectual. A continuación te explicaré todo lo básico que necesitas saber.

Por un lado, el coeficiente intelectual se basa en la medición de nuestras habilidades para analizar, resolver, interpretar, memorizar, comprender, razonar y varias características más que se acoplan con la inteligencia de una persona. Por otro lado, el coeficiente emocional se basa en las capacidades de autocontrol, empatía, motivación, deseos y manejo de emociones que nos permiten responder y actuar de una determinada manera ante circunstancias sociales y personales.

El coeficiente intelectual se mide a través de diferentes pruebas que toman la edad mental y la edad cronológica como base. Estos test incluyen pruebas de todo tipo como: matemáticos, lógicos, visoespaciales, de lenguaje, velocidad de análisis, etc.

Sin embargo, como estas pruebas están ligadas a la edad de las personas, constantemente sus resultados cambian a medida que la persona crece.

En cuanto a la medición del coeficiente emocional, este se realiza a través de diferentes test, siendo el Test de Coeficiente Emocional de Daniel Goleman uno de los más populares.

¿Qué significa la medición del coeficiente intelectual?

 Aunque hoy en día la medición del coeficiente intelectual ha sido muy criticada debido a que no toma en cuenta diferentes aspectos que también forman parte de la inteligencia de una persona, es una práctica que sigue siendo utilizada para tener una referencia de la inteligencia de un individuo.

Existen variadas pruebas para medir el coeficiente intelectual de una persona adulta y una de las más utilizadas es la Escala Wechsler de Inteligencia para Adultos (WAIS), que clasifica:

 

  • Igual o mayor a 130: muy superior.
  • De 120 a 129: superior.
  • De 110 a 119: alto – normal.
  • De 90 a 109: normal.
  • De 80 a 89: bajo.
  • De 70 a 79: muy bajo.

La prueba y los resultados siempre se adaptan a la edad de la persona.

Sin embargo, a pesar de que la medición del coeficiente intelectual nos ayuda a saber el nivel de compresión, entendimiento, capacidad de resolución de problemas y variadas características más de una persona, este no es el único factor capaz de determinar nuestra inteligencia.

¿Qué significa la medición del coeficiente emocional?

A lo largo de nuestra vida conoceremos a personas que pueden tener un elevado coeficiente intelectual, pero sus habilidades sociales y comunicativas son muy deficientes.

La conexión que creamos con las personas y la autoconfianza en nosotros mismos en la mayoría de los casos son las claves para alcanzar el éxito, por ese motivo la inteligencia emocional es tan importante.

Según el psicólogo Daniel Goleman, la inteligencia emocional está dividida en cuatro enfoques:

1. Autoconciencia emocional

Se trata de la capacidad de siempre estar conectados con nuestras emociones y apegados a nuestra moral, principios y valores. Al tener presente estos aspectos de nosotros mismos, sabremos caminar por el camino correcto y actuar en consecuencia a nuestras acciones.

2. Auto motivación

Se trata de darnos nosotros mismos esa orientación que necesitamos para lograr nuestras metas, poner nuestro enfoque y esfuerzo en objetivos claros y mantener el optimismo necesario para poder alcanzarlos.

3. Empatía

Poder identificar y comprender las emociones de las demás personas nos da la capacidad de crear vínculos sociales y afectivos más fuertes. De manera general, las personas con mayor empatía son las que presentan mayores habilidades relacionadas con la inteligencia emocional.

4.  Destrezas sociales

Saber comunicarse efectivamente, con asertividad, saber manejar los problemas y     relacionarse adecuadamente con el entorno y las personas que nos rodean, ya sea con los familiares, la pareja, los amigos o en el ambiente laboral, al mismo tiempo que manejamos nuestras emociones, forman parte de las claves para construir relaciones sanas y duraderas.

Si quieres saber más sobre habilidades blandas te invito a leer mi post: Qué son habilidades blandas y las 10 más importantes para tu vida.

Diferencias entre coeficiente intelectual e inteligencia emocional

La principal diferencia entre estos tipos de inteligencia es que, el coeficiente intelectual una vez que se llega a la edad adulta no se sigue desarrollando, ya que está relacionado con la edad de la persona y la genética.

Mientras que, la inteligencia emocional se puede desarrollar y mejorar durante toda la vida. Así mismo, el coeficiente intelectual se identifica a través de un número en una escala estandarizada, mientras que la inteligencia emocional es intangible y es considerada una habilidad menos medible.

Coeficiente intelectual vs Coeficiente emocional

El psicólogo Daniel Goleman, autor del libro Inteligencia Emocional, llegó a la conclusión irrefutable hasta los momentos que afirma que el coeficiente intelectual es necesario, pero para poder alcanzar el éxito es imprescindible tener inteligencia emocional.

¿Por qué la persona que sacaba excelentes notas en la secundaria no siempre es la más exitosa en su adultez? ¿Por qué hay personas que tienen la capacidad de ver más allá de los conflictos y logran gestionarlos sin que representen una amenaza?

La inteligencia emocional está detrás de esas incógnitas. Si bien es cierto que el coeficiente intelectual puede representar nuestra capacidad de razonamiento, de memoria, la velocidad de procesamiento y más, es la inteligencia emocional la que nos permite comprender nuestras emociones y entorno social y actuar de la manera más correcta posible en cada circunstancia.

 ¿Cómo se puede desarrollar y mejorar el coeficiente emocional?

Cuando llegamos a la adultez es un hecho que la toma de decisiones es nuestro pan de cada día y cada una de esas decisiones moldearán nuestra vida. Una persona que tenga la capacidad de tomar decisiones sin que esto sea una dificultad interna, tiene una parte de la inteligencia emocional ganada.

Algunos consejos que te doy para desarrollar y mejorar tu inteligencia emocional para alcanzar tus objetivos:

  • Detecta cuáles son las emociones que mueven tus actos.
  • No reprimas tus sentimientos.
  • Haz un diario emocional, es decir, de acuerdo a lo que te ocurra en tu día a día, escribe tus emociones referente a todos los acontecimientos.
  • Asume la responsabilidad de tus actos.
  • Amplía tu diccionario de emociones. No te quedes con las cuatro emociones básicas que todos conocemos.
  • No juzgues tus emociones, obsérvalas y reflexiona sobre ellas.
  • Busca ayuda profesional, sobre todo si sientes que no sabes por dónde comenzar o que lo que haces no está teniendo resultados.

Los hábitos son importantes para desarrollar la inteligencia emocional y, la gestión de emociones de manera inteligente, es uno de los propósitos de la psicología. Si quieres contar con ayuda profesional, puedes agendar una cita conmigo en este momento y tener el apoyo que necesitas.

Si quieres estar al tanto de mi contenido de psicología aplicada a la procrastinación, ansiedad y autoestima te invito a seguirme en instagram @disciplina.te

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